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Pasto de primavera: cómo soltar al caballo al potrero sin cólicos ni infosura
El potrero verde tienta, pero el pasto nuevo es traicionero. Seis cuidados para hacer el cambio sin sustos y las señales de infosura que no puedes dejar pasar.
En octubre el campo se pone verde de un día para otro y dan ganas de soltar a los caballos al potrero después de un invierno a fardo. Pero el pasto nuevo de primavera es traicionero: viene tierno, con mucha agua y cargado de azúcares, y el caballo no está hecho para cambios bruscos de comida.
Pasar del fardo al pasto verde de golpe es la receta para un cólico o, peor, una infosura. Con un poco de orden se evita.
Por qué el pasto nuevo hace daño
El caballo digiere el pasto con la ayuda de bacterias que viven en su intestino, y esas bacterias se acostumbran a lo que come. Si de un día para otro le cambias el fardo por pasto tierno, los azúcares fermentan rápido, la flora se descompensa y el problema aparece en la guata o en los cascos.
La infosura (laminitis) es una inflamación de las láminas que sostienen el hueso dentro del casco. Duele mucho, puede dejar al caballo cojo para siempre y, en los casos graves, no tiene vuelta. Por eso vale la pena prevenirla.
Los 6 cuidados para el cambio
1. De a poco. Los primeros días, unos 15 a 30 minutos de pasto al día y nada más. Después vas alargando el rato poco a poco durante dos o tres semanas, hasta que pase el día completo afuera. El apuro aquí se paga caro.
2. Que salga con la guata llena. Dale su fardo antes de soltarlo. Un caballo con hambre se lanza al pasto y come en una hora lo que debería comer en una tarde.
3. Ojo con la hora. En general, el pasto tiene menos azúcar temprano en la mañana y más en la tarde de un día de sol. Después de una helada cambia la cosa: el pasto queda cargado también en la mañana, así que esos días conviene soltarlo menos rato o esperar.
4. Más cuidado con los que están en riesgo. El caballo gordo, el de cuello grueso y duro, el que ya tuvo infosura alguna vez y el que está parado sin trabajo son los primeros en caer. A esos, menos rato todavía, o un corral con poco pasto mientras pasa lo más fuerte de la primavera.
5. Agua y sal siempre. Agua limpia a disposición todo el día y una piedra de sal en el potrero. Con el calor que empieza, un bebedero seco o sucio es un problema más.
6. Recorre el potrero antes de soltar. Alambres cortados, hoyos, fierros, basura y malezas tóxicas como el chamico. Si ves crecer con fuerza una planta que no conoces, pregunta antes de soltar a los caballos.
Señales de infosura: llama al veterinario al tiro
- Se resiste a caminar o camina como pisando huevos, sobre todo de manos.
- Echa el peso hacia atrás, con las manos estiradas hacia adelante.
- Cambia el peso de una pata a otra a cada rato o pasa mucho tiempo echado.
- Los cascos están calientes y se siente un pulso fuerte detrás del nudo.
No esperes a ver si amanece mejor. En la infosura las primeras horas valen oro: sácalo del pasto, déjalo en un lugar blando y llama al veterinario.
El cólico también avisa: el caballo se mira o se patea la guata, se echa y se revuelca, suda, no come o deja de bostear. Eso también es urgencia.
Aprovecha de ponerte al día
La primavera es buen momento para revisar con tu veterinario la desparasitación y las vacunas del plantel, antes de que empiece lo más fuerte de la temporada de rodeos.
Lo que te indique, déjalo anotado en la ficha de cuidados de cada ejemplar en MundoHuaso, con cada cuánto se repite, y el plantel te avisa cuando está por vencer. Revisa cómo hacerlo en Cómo llevar los cuidados del plantel en MundoHuaso.
Pasto verde, caballo sano. Pero de a poco.
Foto de portada: Lucas Pescador Barcelos / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0). Caballos en un llano de la cordillera de Santiago.
